Son muchas las personas que dicen que no pueden meditar porque se ponen muy nerviosas. Es por esto, que he querido crear este artículo, para que puedas aprender a meditar fácilmente en sólo 5 pasos.

¿Por qué meditar, pudiendo hacer yoga, tai chi, u otro tipo de actividades?

Porque los beneficios de la meditación son únicos, al llevarte a un mundo interno al que es difícil de acceder con otra práctica.

Lo que sucede, es que la mente se resiste, porque está acostumbrada a querer llevar ella el control. Y en el momento que se para a meditar, dice: «pero… ¿qué me he de estar yo aquí sin hacer nada no sé cuánto tiempo?»

Y claro, si hacemos caso a la mente, la respuesta inmediata es: «es que yo no sirvo para meditar». Y con esto, se termina la práctica antes de empezar.

¿Quieres aprender a meditar sin agobiarte? Pues este artículo te va a encantar, solo has de aplicar lo que te explico aquí y me cuentas tu experiencia.


5 pasos para aprender a meditar fácilmente

A continuación te muestro los 5 pasos que puedes aplicar si quieres aprender a meditar fácilmente. Los puedes hacer todos a la vez, o de forma progresiva.

Lo importante es que te lo pases bien y que no te lo tomes como una obligación más, la idea es que estés deseando que llegue ese momento del día.


Paso 1. Encuentra el entorno ideal para meditar

Cuando empiezas a meditar, el entorno es muy importante, ya que al principio la mente no está acostumbrada a meditar y buscará todo tipo de excusas para abandonar la práctica.

Yo empecé a meditar hace muchos años, cuando vivía en un estudio muy pequeñito, que era más una caja de cerillas que otra cosa… eso sí, muy acogedor.

Lo que hice es crearme mi espacio de meditación en un rincón de ese mini espacio, poniendo un cojín de meditación que me compré con mucho cariño, una mini alfombra y unas imágenes que me inspiraban de Jesús, Yogananda, Babaji y Lahiri Mahasaya.

Me ponía una velita y también incienso… y aunque el espacio era extremadamente reducido, lo hice suficiente acogedor como para que me apeteciera sentarme a meditar.

Cualquiera que me hubiese visto habría dicho que estaba cara a la pared castigada, de lo pequeño que era, pero para mí fue ideal.

¿Cuál es ese espacio que es ideal para ti en el lugar dónde vives? Háztelo a tu medida y trátalo con mimo.


Paso 2. Empieza con meditaciones guiadas

Si no tienes experiencia meditando, es muy posible que sentarte allí a meditar sin ninguna ayuda externa se te haga muy pesado. No hace falta comenzar la casa por el tejado.

Es por esto que, al empezar es recomendable que uses meditaciones guiadas,  como las que encontrarás en mi canal de YouTube o esta meditación de regalo.

Cada meditación guiada es un mundo y no vas a conectar con la voz ni el estilo de todas las personas que crean meditaciones.

Se trata de encontrar las meditaciones que más te gustan, y seguir a las personas que las crean.

A mí, por ejemplo, me encanta meditar con la app de Insight Timer, donde encontrarás meditaciones en muchos idiomas distintos, totalmente gratis.

Busca meditaciones guiadas que te apetezca escuchar en tu tiempo libre.


Paso 3. Introduce de 5 a 15 minutos de mindfulness al día

Una vez ya tengas un poco de experiencia sentándote a meditar, es hora de dar el siguiente paso, que es practicar mindfulness.

El mindfulness, o presencia plena, es una práctica milenaria con la que aprender a estar presente en el aquí y ahora.

Existen muchas técnicas de mindfulness, pero la más sencilla es centrarse en la respiración, en como inhalas y como exhalas.

Lo que sucede cuando practicas mindfulness es que la mente se va a otra cosa, con lo que al principio la frustración puede ser muy grande, porque para cuando te das cuenta, ¡adiós respiración!

El secreto aquí es tomártelo con humor y volver una y otra vez a la respiración, sin juzgarte.

Empieza con 5 minutos al día de mindfulness y ve aumentando hasta 15 minutos diarios


Paso 4. Disfruta de tu práctica espiritual regular

Es increíble cómo funciona la mente humana. Si decidimos hacer algo de forma regular y lo marcamos en el calendario, las probabilidades de que lo hagamos aumentan notablemente.

Sin embargo, si simplemente decimos: «ya lo haré», en el 90% de los casos terminamos por no hacerlo.

El motivo es un tema de prioridades. Si está agendado, la mente entiende que es importante. En otra caso, es una cosa más a apuntar a la larga lista de hábitos que se quedan ahí, llenos de polvo.

Lo ideal es meditar a primera hora de la mañana o a última hora de la noche antes de ir a dormir.

El motivo es que antes de irnos a dormir y al levantarnos el cerebro emite ondas alfa, que es cuando estamos relajados, lo que facilita enormemente la meditación.

En mi caso, me levanto a las 5 de la mañana para primero sacar a Reiy, mi querido labrador a pasear, y después tener mucho tiempo para meditar, conectarme con las Altas Esferas de Luz y canalizar.

Pero con que tengas un espacio de 15-20 minutos al día, es suficiente. Lo importante aquí es la regularidad.

Ten un momento al día para ti, para sentarte a meditar


Paso 5. Hazlo divertido y entretenido

Encuentra la forma que para ti meditar sea divertido y entretenido. Hazlo tuyo.

Si, por ejemplo, eres una persona muy ordenada y metódica que te gusta saber todo con antelación, ten una práctica diaria que sea lo más parecida posible, para que no haya caos en tu vida.

Si, al contrario, eres una persona que se aburre fácilmente, a la que le apasiona el cambio, investiga sobre todos los tipos de meditación y prueba cada día uno distinto.

Hazlo de forma que para ti sea alentador, que te apetezca que llegue ese momento del día para sentarte a meditar.

Si quieres saber cómo hacerlo divertido para ti, lleva tu consciencia a la zona de tu corazón y responde a esta pregunta:

¿Cómo ha de ser mi práctica de meditación para que me apetezca ponerme a diario?


Tu opinión importa…

Ahora que ya sabes cómo empezar a meditar fácilmente, ¿qué crees que puedes hacer hoy para empezar a acercarte más a la meditación?

Y si ya tienes experiencia meditando, ¿qué consejo le darías a alguien que empieza a meditar?

Deja un comentario, me encantará leerte.